En el post de hoy seguimos explorando diferentes aproximaciones al proceso de aprendizaje. Éste es único y personal, cada uno de nosotros aprende de manera distinta, y entender cómo funcionas en este aspecto de tu vida puede ser clave para que mejores la manera en que adquirieres conocimientos. Uno de los enfoques más conocidos y utilizados para entender las diferencias en la forma que tenemos de aprender es el propuesto por el psicólogo David A. Kolb, doctor en Psicología Social por la Universidad de Harvard y especialista en aprendizaje experiencial, cambio individual y social, y educación ejecutiva y profesional. A través de su teoría de los estilos de aprendizaje, Kolb nos ofrece una visión clara y accesible sobre cómo abordamos el aprendizaje de manera diferente. Vamos a exponer un resumen de su teoría. Si ésta te parece interesante, puedes profundizar más leyendo el libro en el que la explica: Experiential Learning: Experience as the Source of Learning and Development, publicado en 1984.

¿Qué es lo primero que haces cuando conectas por primera vez tu nueva televisión, la nevera, el aire acondicionado o cualquier otro electrodoméstico? ¿Lees las instrucciones detalladamente? ¿Preguntas a alguien de tu familia o a amigos cómo funciona? ¿Trasteas con el mando a distancia a ver qué pasa? ¿Buscas un tutorial que te ayude? ¿Cómo aprendes cómo funciona? Al desempeñar una nueva función en tu trabajo o en una nueva empresa, ¿prefieres que te vayan explicando las cosas o ser tú mismo quien va descubriendo la mejor manera de hacerlo? ¿Te desesperas cuando la información qué te ofrecen es demasiado exhaustiva o por el contrario esta es poco detallada? ¿Te sientes más cómodo planeando hasta el más mínimo detalle de tus próximas vacaciones con tu pareja, o eres de los que dejan todo abierto a la improvisación y la aventura? Probablemente, la teoría del Dr. Kolb te aporte luz a la hora de analizar este tipo de comportamientos. Ésta se sustenta en los siguientes argumentos:
- Tu estilo de aprendizaje depende de tres factores: tu genética, las experiencias que has vivido y las demandas de tu entorno.
- El aprendizaje experiencial se lleva a cabo siguiendo un ciclo con cuatro etapas. En la primera experimentas una experiencia concreta, que es objeto de tu observación; la segunda consiste en reflexionar acerca de esa observación y construir una hipótesis con esa información; la tercera etapa consiste en elaborar conceptos abstractos y generalizaciones basándose en la hipótesis construida en la etapa anterior, y por último, en la cuarta etapa, validas, o no, esos conceptos en las nuevas situaciones a las que te enfrentas. En general, en tu proceso de aprendizaje tiendes a especializarte en una o dos de estas fases, según como sea tu estilo de procesar y gestionar la información.
- Propone cuatro estilos de aprendizaje. Para definirlos recurre a dos dimensiones principales: cómo percibes la información, mediante la conceptualización abstracta o la experiencia vivida; y cómo la procesas, experimentando u observando. A partir de la yuxtaposición entre lo activo/reflexivo y lo abstracto/concreto, elabora un modelo en el que cada cuadrante establece un estilo de aprendizaje de acuerdo a estos parámetros.

Convergente (teórico)
Son muy hábiles para captar la información y gestionarla transformándola de forma secuencial, paso a paso, sintetizándola con una lógica racional y deductiva para llegar a conclusiones con las que elaboran una teoría compleja. Su disposición hacia la solución de problemas les hace muy eficientes en la aplicación práctica de las teorías que han elaborado. Están más orientados a cosas que a personas. Se implican en experiencias nuevas. Su pregunta clave es «¿para qué?»
En su aprendizaje se sienten especialmente motivados:
- Frente a situaciones que les supone un reto superarlas, que puedan consumarlas con la aplicación práctica de sus ideas, que les permita investigar y clasificar información, que estén relacionadas con modelos teóricos y sistemas y la experimentación activa.
- Aplicando tanto la conceptualización abstracta como la experimentación de manera activa.
- En escenarios que demandan una respuesta o solución concreta.
- En contextos en los que pueden existir varias alternativas de respuestas válidas les cuesta decidirse por una concreta de entre ellas.
- Realizando actividades manuales, trabajando con mapas y gráficos, practicando ejercicios de memorización.
Su proceso de aprendizaje se resiente ante:
- Se sienten desconcertados ante valoraciones subjetivas sin una lógica evidente.
- La ausencia de un marco teórico que les sirva de guía frente a situaciones y tareas con un cierto grado de incertidumbre o ambigüedad.
- Actividades con un componente emocional, en situaciones en las que se ven forzados a ser el centro de atención.
- La premura para pasar de una tarea a otra.
- El requerimiento de tener que actuar sin una planificación previa.
Los ingenieros se caracterizan por este estilo de aprendizaje.
Divergente (activo)
Se caracterizan por su destreza en la observación reflexiva, capacidad imaginativa y una visión de conjunto erigida desde diferentes perspectivas, que les permite construir su realidad ensamblando fragmentos de información. Tienden a ser emocionales y creativos, a involucrarse con un alto grado de compromiso en las actividades en las que participan aprovechando al máximo el momento. Por lo general, son reflexivos antes de tomar una decisión sopesando las consecuencias de sus actos. Disfrutan trabajando con otras personas. Otros de sus rasgos significativos son la creatividad y originalidad de sus propuestas, la trasgresión de las normas tradicionales y la flexibilidad. Su pregunta clave es «¿por qué no?»
¿Qué favorece su aprendizaje?
- Escenarios que demandan producción de ideas.
- Actividades novedosas. Suelen aburrirse fácilmente, por lo que buscan otra diferente si deja de interesarles lo que están haciendo.
- La realización de tareas que no se alarguen demasiado en el tiempo y que sean concisas.
- Enfrentarse a desafíos y retos.
- Que se sientan emocionados, entusiasmados ante estos retos.
- Involucrarse en la búsqueda de nuevos enfoques y predecir sus consecuencias.
- Utilizar herramientas como la lluvia de ideas, prácticas de simulación, experimentos, mapas conceptuales, puzles.
- Trabajar en equipo.
¿Qué obstaculiza su aprendizaje?
- Participar en actividades cuyo resultado se ve a largo plazo.
- Asumir un papel pasivo en la tarea que se lleva a cabo.
- Asimilar, analizar e interpretar datos.
- Trabajar en solitario.
Este estilo de aprendizaje suele ser frecuente entre artistas, asesores y profesiones relacionadas con humanidades.
Asimilador (reflexivo)
Las personas en las que predomina este patrón en su proceso de aprendizaje suelen interesarse más por la conceptualización de las ideas, la abstracción, la observación reflexiva, el análisis, la planificación e investigación para elaborar modelos teóricos, que centrar su atención en las personas y en la aplicación práctica de esos modelos teóricos. Son reflexivos y analíticos, organizados, metódicos, estudiosos, racionales. Su motivación es el aprendizaje. Su pregunta clave es «¿por qué?»
¿Qué estimula su aprendizaje?
- Poder observar detenidamente y desde diferentes puntos de vista la información de la que disponen y las circunstancias que les rodean, puesto que su punto fuerte consiste en obtenerla y examinarla minuciosamente antes de transformarla en hipótesis.
- Contar con el tiempo que estiman necesario para analizar y reflexionar antes de actuar. Su forma de trabajar les hace ser muy cautelosos con sus conclusiones y analizar exhaustivamente el impacto de sus actos antes de llevarlos a cabo. La presión no facilita este proceso.
- Pasar desapercibidos, no se sienten cómodos siendo el centro de atención.
- Disponer de herramientas para aprender tales como informes e investigaciones acerca del tema en el que están trabajando, tomar apuntes, formar parte de un debate, acudir a conferencias y clases magistrales.
¿Qué dificulta su proceso de aprendizaje?
- Actividades con alto grado de ambigüedad e incertidumbre.
- Entornos que requieran un componente emocional y se recurra a los sentimientos.
- Actuar sin un marco teórico.
- Se les apremia a asumir protagonismo o ser centro de atención.
- Agobiarles con urgencias y apremios, no facilitarles el tiempo necesario para realizar una tarea.
- Tener que actuar o tomar una decisión sin una previa reflexión.
Este estilo de aprendizaje es propio de científicos, matemáticos, investigadores y, en el mundo empresarial, quienes se dedican a la planificación estratégica.
Acomodador (pragmático)
Los acomodadores son eminentemente prácticos y realistas. Se sienten cómodos con la experimentación activa, involucrándose en nuevas vivencias, con la experiencia concreta, poniendo en práctica sus conocimientos y teorías en el mundo real, teniendo los pies en la tierra. Su aproximación a la solución de un problema es el de ensayo y error, se adaptan con facilidad a nuevas circunstancias replanificando si consideran que es necesario de acuerdo con la nueva información que obtienen y la evidencia de resultados no deseados, aprenden haciendo. Huyen de los debates teóricos y la reflexión continua. También les caracteriza su emocionalidad; les atrae relacionarse con otros, son dramáticos, intuitivos, mentalmente imaginativos, viven con intensidad sus experiencias y su entorno. Se muestran muy atentos a la observación de los detalles y muestran habilidad para relacionarlos entre sí. Tienden a asumir riesgos en comparación con el resto de estilos de aprendizaje. Continuamente buscan la manera óptima de hacer las cosas de acuerdo a los parámetros anteriormente expuestos. Su pregunta clave es «¿cuándo?».
¿Cómo aprenden mejor?
- Ante retos en los que pueden aplicar conocimientos teóricos en soluciones prácticas, cuando pueden poner en práctica lo que aprenden.
- Mediante la observación de lo que están aprendiendo.
- Trabajando en equipo, debatiendo, realizando ejercicios que estimulen su imaginación.
- Estimulando su expresión artística.
- Respetando su estrategia de ensayo y error.
¿Qué entorpece su aprendizaje?
- Actividades con alto grado de indefinición, abstractas, imprecisas, que no se relacionan con la realidad.
- Actividades sin un objetivo definido, sin finalidad aparente y no requieren un resultado concreto.
- No poder aplicar la información en algo práctico. Si lo que hacen no se relaciona con la «realidad» ni sus necesidades inmediatas, consideran estéril la tarea.
A menudo, las personas en las que predomina este estilo de aprendizaje se dedican a trabajos relacionados con el ámbito técnico, la docencia, actividades prácticas como los negocios, la política u otros orientados a la acción como marketing y ventas,
¿En cuál de los estilos de aprendizaje te has visto reflejado? ¿Te identificas con más de uno? Una vez que conoces cuál es el que predomina en ti, utiliza esta información a tu favor para favorecer tu proceso de aprendizaje y potenciar tus habilidades ¿Qué puedes hacer para ello en tu día a día?
Si no tienes claro por cuál decidirte, en internet puedes encontrar test que te ayudan a identificar cuál es tu estilo.