Tras una pausa de unos cuantos meses, vuelvo a compartir con vosotros aquello que encuentro interesante en mis lecturas de investigación, lo que aprendo en cursos de formación, conversaciones con colegas, vivencias personales y situaciones con clientes que pueden resultar útiles; en definitiva, cuestiones que creo que nos pueden ayudar a reflexionar, tomar conciencia e impulsarnos a la acción para mejorar nuestras vidas y crecer.
Esto es algo con lo que disfruto, pero que dejé de hacer al sentirme bloqueado, saturado después de escribir un libro y transformarlo en un Programa de crecimiento. Ambos, el libro y el Programa, comparten título: De la queja a la acción. Transforma tu vida. Y ya puestos a hacer publicidad, podéis adquirir el libro directamente en Amazon desde aquí o enlazando desde mi página web. Además, podéis descargar toda la información del Programa de formación desde este enlace.
Volviendo a mi retorno, os diré que tenía previstos varios temas para este primer post, pero un hecho significativo, el fallecimiento de mi padre, alteró mis prioridades.
Como resultado de ese desfile de recuerdos, sentimientos, emociones y toda clase de pensamientos, me he propuesto alimentar mi existencia con tres ideas: disfrutar de la vida, no escatimar gratitud y derrochar perdón.

Y, como de reflexionar se trata, me gustaría compartir con vosotros algunas de ellas, que constituirán la materia de los próximos posts.