El corazón que da gracias es feliz, porque no podemos sentirnos agradecidos e infelices al mismo tiempo. Cuanto más agradecemos, más nos sentimos agradecidos.
Dr. Mark Hyman
Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos.
Daniel Defoe
En la vida diaria debemos ver que no es la felicidad lo que nos hace sentir agradecidos, sino el agradecimiento que nos hace felices.
David Steindl-Rast
¿Qué entendemos por gratitud?
Vamos a empezar con una reflexión: ¿eres consciente y aprecias aquello de lo que disfrutas y de lo bueno que te pasa o das por hecho que todas esas cosas forman parte de «lo normal» y ni siquiera te das cuenta de ello? ¿Agradeces lo que tienes en tu vida o tiendes a quejarte por lo que crees que te falta? ¿Qué conclusiones has sacado de estas reflexiones?
La gratitud es una actitud clave ante la vida. Es mucho más importante de lo que parece a primera vista, puesto que actúa como un filtro en la manera en la que la vives. ¿Te ha pasado que, si tú o tu pareja está embarazada, de repente ves muchas otras mujeres embarazadas y niños en carritos, algo que hasta ahora había pasado desapercibido; o, si estás pensando en cambiarte de coche, sin darte cuenta prestas más atención a los anuncios de los nuevos modelos y de repente parece que las calles están llenas del que más te gusta? Ese filtro en tu atención funciona igual respecto a la gratitud: si comienzas a focalizarte en identificar acontecimientos merecedores de tu gratitud, poco a poco van surgiendo más y más.
Este propósito lo consigues desde un estado mental que te predispone a mostrarte agradecido no solo por los favores y gracias que te son regalados, sino paradójicamente también por cualquier otra circunstancia que juzgues como negativa, dado que estas suponen una oportunidad de aprendizaje y crecimiento. Aunque esto último te parezca que tan solo está al alcance de monjes tibetanos y de unos pocos iluminados más, también tú puedes lograrlo; es una habilidad que se entrena.
La actitud de gratitud va más allá de decir gracias por lo que recibes, consiste en ser sinceramente agradecido por lo que eres, por lo que tienes, por lo que la vida te ofrece. Nace de la conciencia y del corazón, va más allá de la obligación social, del agradecimiento formal.

Beneficios de la gratitud
Esta actitud provoca que te sientas dichoso y agraciado, lo que refuerza y renueva continuamente tu felicidad; entras en un círculo virtuoso. Constituye un antídoto contra el pesimismo y la depresión, te muestras más abierto a nuevas experiencias y valoras las positivas que te acontecen, te acostumbras a poner el foco en lo bello y positivo en vez de en la queja y la crítica, fortalece tu resiliencia ante los desafíos y aumenta tu entusiasmo por la vida. Todo son ventajas. Numerosos estudios e investigaciones científicas coinciden en sus conclusiones: ser agradecido mejora tu salud física y mental.
- La gratitud activa el sistema de recompensa del cerebro y libera neurotransmisores como la dopamina, que aumenta la sensación de placer y bienestar y la oxitocina, que estimula los sentimientos de afecto, proporciona tranquilidad, además de disminuir la ansiedad, el miedo y la fobia. En su libro Neurociencia para vencer la depresión. La espiral ascendente, el neurocientífico Alex Korb resalta que al pensar en las cosas que agradeces te obligas a centrarte en los aspectos positivos de tu vida, lo que incrementa la producción de serotonina en la corteza cingulada anterior. Por ello, las personas que muestran niveles altos de gratitud tienen menos probabilidades de padecer problemas mentales como estrés y depresión, además de mejorar sus pautas de sueño y descanso.
- Al igual que otras emociones y sentimientos de «alta frecuencia» (el amor, la alegría y un estado de inspiración), la gratitud origina un gran beneficio para el funcionamiento del corazón: aumenta su coherencia cardiaca, lo que genera un ritmo cardiaco regular. El efecto es que equilibra el sistema nervioso autónomo, lo que trae como consecuencia la disminución de la ansiedad y la depresión, el descenso de la tensión arterial y una tendencia a enfermar menor, puesto que se estimula el sistema inmunitario. Solo un espíritu alegre y un corazón amoroso son capaces de valorar algo como un don y, por tanto, experimentar y manifestar la gratitud.
- También modifica la estructura del cerebro. La actitud de focalizarse en la gratitud refuerza las neuronas de la corteza prefrontal izquierda e inhibe los mensajes perturbadores de la amígdala, propensa al miedo, y estimula el funcionamiento de la estructura gris del cerebro. Los sentimientos de gratitud activan el sistema de recompensa del cerebro.
- Ejercitar la gratitud ayuda a controlar los estados mentales tóxicos como el miedo, la angustia y la rabia, puesto que para nuestro cerebro no es posible sentir a la vez emociones «opuestas».
- La gratitud estimula la bondad y la generosidad, nos predispone a mejorar nuestros vínculos sociales y deja una huella muy positiva en la cohesión social al reforzar los sentimientos de conexión con los demás, puesto que responde a una dinámica de autotrascendencia por la que el beneficiario se siente impelido a responder ante la generosidad del benefactor. ¿Qué resultados se manifiestan en nuestras relaciones sociales ante una actitud de gratitud? Por citar algunos significativos, podemos destacar que estamos más abiertos a nuevas relaciones y consolidar las que ya tenemos, se fomenta el reconocimiento del apoyo que recibimos de otras personas y tendemos a ser más simpáticos y empáticos, por lo que las personas de nuestro entorno desean estar cerca de nosotros y buscan nuestra compañía.
- Mejora tu conciencia y aporta una renovada perspectiva respecto a lo que realmente es importante para ti y lo que ya no quieres en tu vida.
Como el tema da para mucho y no quiero extenderme demasiado, en los próximos post trataremos lo que ha quedado pendiente: expondremos algunas claves para manifestarla y compartiré con vosotros herramientas para adquirir y estimular la actitud de gratitud.